viernes, 11 de noviembre de 2016

"La Sed", Paula Bonet


Género: Ilustración

Editorial: Lunwerg

Páginas: 344

Año: 2016

Calificación: 🌟🌟🌟🌟🌟(de 5)





¡Hola bonicos! Esta semana os traigo una reseña del último libro que ha publicado la maravillosa Paula Bonet. Cargado de sentimientos crudos. Dolor, angustia y resurrección tras una ruptura amorosa. Atrás ha quedado el preciosismo de Qué hacer cuando en la pantalla aparece The End. Ahora Bonet nos muestra óleos, grabados e ilustraciones donde predominan los colores marrones, ocres, oscuros.


Ilustración de La Sed
La Sed nos muestra como tres protagonistas Teresa (alter ego de la autora), Lupe (que acaba de romper con Martín) y Monique (que vive en un triángulo amoroso con Bru) desnudan sus sentimientos más profundos y hablan de sexo, de muerte, de suicidio, de sentirse desolada, angustiada, rota. Y para este derrumbe emocional utiliza la metáfora de los temblores, terremotos y sus réplicas. Porque las relaciones sentimentales son así: de golpe pueden romperse. Y ese vacío, esa sensación que te invade, que te descoloca, que te desgarra, que te paraliza. Eso es la sed.

Una gran obra de arte. Amo cada centímetro de este libro. Es tan intenso y transmite tanto que deja sin palabras. Lo que más me ha llamado la atención físicamente (a parte de las ilustraciones) es que está escrito a mano. Creedme, me he pasado ratos analizando las letras. Y esto, ¡oh! Me ha enamorado. Es como tener un manuscrito muy personal de Paula Bonet.

Leerlo es meterte de lleno en la cabeza y el corazón de la autora, que ha decidido regalarnos un gran pedazo de ella. Se ha desnudado emocionalmente como lo hicieron las poetas y escritoras a las que admira y que están muy presentes en la obra: Anne Sexton, Clarice Lispector, Teresa Wilms Montt, Virginia Woolf o María Luisa Bombal. Todas ellas mujeres que hablaron libremente de temas tabú como el suicidio o el rechazo de un hijo.

La Sed es también un grito feminista. Porque no hay nada malo en estar sola. Debemos aprender a vivir con nosotras mismas, a escucharnos y entendernos. Es bueno vivir la ruptura, sentirla, pasar todas sus fases y darte cuenta de que eres una, entera. Que te defines a ti misma y no dependes de nadie más.

Los textos poéticos y las ilustraciones, grabados y óleos se complementan perfectamente durante todo el libro. Incluso hay secuencias que no necesitan ni una sola palabra porque lo dicen todo. Plasman con una claridad absoluta la vida (interior y exterior) de las protagonistas. Y a pesar de que predominan los colores apagados, las piezas desprenden luz.

En definitiva, es un libro que vale mucho la pena leer y con el que muchas personas pueden sentirse identificadas. Yo seguro que lo releo unas cien mil veces hasta sabérmelo de memoria porque tiene unas citas buenísimas como por ejemplo: "¿Por qué cada cierto tiempo, necesito alejarme de la cordura? ¿Qué es eso a lo que tanto temo? ¿Qué significa exactamente ser cuerda?". Además,  he podido conocer a autoras como Anne Sexton o Clarice Lispector que sin duda voy a leer en un futuro. La Sed es riqueza en todos los sentidos: sentimental, cultural, pictórica y literaria.  Gracias Paula.

Ilustración de La Sed

¿Qué os ha parecido? ¿Beberéis con Bonet? ¡Muchos besos y hasta la semana que viene!

1 comentario:

  1. ¡Hola! Qué bellas ilustraciones que adjuntaste, no imagino la preciosidad que debe ser el libro completo.
    Además, me pareció muy interesante que esté escrito a mano, ¡lo necesito urgente!
    Muchas gracias por la reseña, me encantó.
    Un beso enorme.

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